Mery 的个人资料★ ♥*♥~~ CaMBiaMoS De LUN...照片日志列表 工具 帮助

日志


7月4日

NaDie

Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces.

Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir  sus espinas.

Nadie llega a la otra orilla sin haber ido haciendo puentes para pasar.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad.
Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.
Nadie reconoce la oportunidad hasta que ésta pasa por su lado y la deja ir.
Nadie alcanza la meta con un sólo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un sólo vuelo.

Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad, ni llega al puerto sin remar muchas veces.

Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo, ni se hace hombre sin sentir dolor.
Nadie deja de llegar a su meta, cuando tiene la claridad de un don, el crecimiento de su voluntad, la abundancia de la vida, el poder para realizarse y el  impulso de Dios.


Hay un lugar en el corazón, donde los pensamientos se hacen deseos y los deseos se hacen sueños.  Es un lugar donde todo es posible, si solamente Crees. Cree en tus Metas   

Cree en tu Amor
Cree en tu Familia
Cree en tus Amigos
Cree en Ti Mismo
Cree en Dios.

La alegría y el amor representan las alas para los grandes hechos.

Nunca creas que todo esta perdido.

Recuerda que el relámpago del resplandor siempre aparece por la noche.

 

              Sonríe y se feliz.

 

7月1日

PaRa LoS que....

Para los que insultan en vez de hablar, razonar o criticar.

Para los que creen que llamando gay hacen daño y que creen que ser gay es algo sucio.

Para los que no toleran la sensualidad de un cuerpo, ni la belleza del desnudo.

Para los que no sueñan, y sin darse cuenta viven en su propia pesadilla.

Para los que son esclavos de su propia ingnoracia creyendo que lo saben todo.

Para los que predican si ejemplo, y hablan sin cara.

Para las gentes que no dan la mano si no es para clavarte las uñas.

Para los que son fanaticos de sus propias ideas aislandose del mundo.

Para los que creen que una idea es grande por el solo hecho que les ocupa toda la cabeza.

Para los que el mundo solo es su palabra y punto en boca.

Para los que la solidaridad solo es una palabra rara. 

Para los que juzgan sin conocer, y lapidan sin razón.

Para los que no creen en el amor, las palabras, y los sueños.

Para los que no lloran nunca.

Para los miran por debajo a gentes de otras razas.

Para los que no permiten la libertad.

Para los que su vida es su propia condena.

Gracias por existir, por que siendo asi hacen que valoremos al resto de las personas que importan en el mundo, a las gentes sencillas, buenas, de ojos claros, mirada limpia, corazon sano, libre, amante y soñador. 

Y gracias por hacernos ver todo lo que no queremos ser. 

 

 
6月30日

aLGuNoS HoMBReS LiBReS

Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.

 
Bertolt Brecht (1898-1956)
 
 
 
Gracias por darme la inspiración... sabes q esto va por ti...
6月27日

¿Te PueDo CoMPRaR uNa HoRa?

El hombre llegó del trabajo a casa otra vez tarde, cansado e irritado, y encontró a su hijo de cinco años esperándolo en la puerta.

-Papá, puedo preguntarte algo?

-Claro, hijo, el qué? -respondió el hombre.

-Papá, ¿cuánto dinero ganas por hora?

-¿Por qué lo preguntas? -dijo un tanto molesto.

-Sólo quiero saberlo. Por favor dime cuánto ganas por hora -suplicó el pequeño.

-Si quieres saberlo, gano 20 dólares por hora.

-Ooh -repuso el pequeño inclinando la cabeza.

Luego dijo:

-Papá, ¿me puedes prestar 10 dólares, por favor?.

El padre estaba furioso.

-Si la razón por la que querías saber cuánto gano es sólo para pedirme que te compre un juguete o cualquier otra tontería, entonces vete ahora mismo a tu habitación y acuéstate. Piensa por qué estás siendo tan egoísta. Trabajo mucho, muchas horas cada día y no tengo tiempo para estos juegos infantiles.

El pequeño se fue en silencio a su habitación y cerró la puerta. El hombre se sentó y empezó a darle vueltas al interrogatorio del niño. "¡Cómo puede preguntar eso sólo para conseguir algo de dinero!". Después de un rato, el hombre se calmó y empezó a pensar que había sido un poco duro con su hijo. Quizás había algo que realmente necesitaba comprar con esos 10 dólares y, de hecho, no le pedía dinero a menudo. Fue a la puerta de la habitación del niño y la abrió.

-¿Estás dormido, hijo? -preguntó.

-No, papá. Estoy despierto -respondió el niño.

-He estado pensando, y quizá he sido demasiado duro contigo antes. Ha sido un día muy largo y lo he pagado contigo. Aquí tienes los 10 dólares que me has pedido.

El niño se sentó sonriente:

-¡Ooh, gracias, papá! -exclamó. Entonces, rebuscando bajo su almohada, sacó algunos billetes arrugados más. El pequeño contó despacio su dinero y entonces miró al hombre, el cual, viendo que el niño ya tenía dinero, empezaba a enfadarse de nuevo.

-¿Por qué necesitabas dinero y ya tenías? -refunfuñó el padre.

-Porque todavía no tenía bastante, pero ahora sí tengo. Papá, ahora tengo 20 dólares..., ¿puedo comprar una hora de tu tiempo?.

 

TReS PiPaS PaRa CaLMaR eL eNFaDo

Una vez un miembro de la tribu se presentó furioso ante su jefe para informarle que estaba decidido a tomar venganza de un enemigo que lo había ofendido gravemente. Quería ir inmediatamente y matarlo sin piedad. El jefe le escuchó atentamente y luego le propuso que fuera a hacer lo que tenía pensado, pero antes de hacerlo llenara su pipa de tabaco y la fumara con calma al pie del árbol sagrado del pueblo. El hombre cargó su pipa y fue a sentarse bajo la copa del gran árbol. Tardó una hora en terminar la pipa. Luego sacudió las cenizas y decidió volver a hablar con el jefe para decirle que lo había pensado mejor, que era excesivo matar a su enemigo pero que si le daría una paliza memorable para que nunca se olvidara de la ofensa. Nuevamente el anciano lo escuchó y aprobó su decisión, pero le ordenó que ya que había cambiado de parecer, llenara otra vez la pipa y fuera a fumarla al mismo lugar. También esta vez el hombre cumplió su encargo y gastó media hora meditando. Después regresó a donde estaba el cacique y le dijo que consideraba excesivo castigar físicamente a su enemigo, pero que iría a echarle en cara su mala acción y le haría pasar vergüenza delante de todos. Como siempre, fue escuchado con bondad pero el anciano volvió a ordenarle que repitiera su meditación como lo había hecho las veces anteriores. El hombre, medio molesto, pero ya mucho más sereno, se dirigió al árbol centenario y allí sentado fue convirtiendo en humo, su tabaco y su bronca. Cuando terminó, volvió al jefe y le dijo:

-Pensándolo mejor veo que la cosa no es para tanto. Iré donde me espera mi agresor para darle un abrazo. Así recuperaré un amigo que seguramente se arrepentirá de lo que ha hecho.

El jefe le regaló dos cargas de tabaco para que fueran a fumar juntos al pie del árbol, diciéndole:

-Eso es precisamente lo que tenía que pedirte, pero no podía decírtelo yo; era necesario darte tiempo para que lo descubrieras tu mismo.

 

VoLaR SoBRe eL PaNTaNo

Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí. Comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo. Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida. El árbol podrido fue tragado por el cieno y el pájaro se dio cuenta de que iba a morir. En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo. Le costó mucho trabajo, porque había olvidado como volar, pero se enfrentó al dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.

Los problemas que tenemos son muchas veces como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te está obligando a elevar el vuelo o morir. Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, ni los errores que se hayan cometido, ni las oportunidades que se hayan dejado pasar, ni la edad. Siempre estamos a tiempo para decir "basta", para sacudirnos el cieno y volar alto y lejos.

 

6月26日

La BoTeLLa

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: "Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar".

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua... ¡llena de agua! De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás?

Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡ nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia... Agua fresca, cristalina. Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: "Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente".

Muchas veces tenemos grandes oportunidades que se nos presentan en la vida y que pueden ayudarnos a ser mejores personas o pueden abrirnos puertas nuevas que nos conducen a un mundo mejor... pero tememos... no confiamos. La vida es un desafío, ¿por qué no nos arriesgamos?, ¿por qué no creemos? El tren pasa algunas veces por nuestra vida cargado de cosas... podemos arriesgarnos y subir... o dejarlo pasar... ¿Y si no vuelve? ¿Y si esa oportunidad que hoy dejamos pasar no se repite?

 

Si NuNCa

Si nunca rompes un racimo de uva en el lagar, nunca tendrás un vaso de vino sobre tu mesa.

Si nunca te arriesgas a perder, nunca te darás la oportunidad de ganar.

Si nunca afrontas la pena de partir, nunca conocerás la alegría del regreso.

Si nunca sufres muriéndote en la siembra, nunca te gozarás renacido en la cosecha.

Si nunca te dueles bajo el peso de tu culpa, nunca saborearás el alivio del perdón.

Si nunca mueles los granos de tu trigo, nunca conocerás el sabor del pan.

Si nunca afrontas el miedo de dejar de ser como eres, nunca descubrirás la alegría de ser como puedes ser.

Si nunca estás dispuesto a dejar todo lo que tienes, nunca sentirás que lo tienes libremente.

Si nunca estás dispuesto a morir por una causa, nunca sabrás para qué vives.

Si nunca encaras tu pena y dejas de reír para llorar, nunca conocerás la dicha del que deja de llorar para reír.

CReo eN Mi

Creo en mis formas, en mis caminos;
en esos que duelen pero que rinden frutos.

Creo en el sendero de la verdad,
en el sendero difícil.

Creo en mi alma,
en esa porción agazapada de mí.

Creo en mis palabras, en mis frases,
en mis abrazos y en mis miradas.

Creo en quien soy y, por lo tanto,
en quien a pesar de las derrotas
no tengo intenciones de dejar de ser.

Creo en mi sueño,
en el magnífico sueño que seguiré
construyendo hasta que no me queden
más fuerzas para creer.

Creo en el destino,
en mi historia,
en mis pasos y en mi experiencia.

Creo en mis ganas de dar y creo
en un mundo maravilloso que espera
recibir mi gota de cariño.

Creo en la amistad, en los besos,
en la lluvia,
en las sonrisas y en los secretos.

Creo en mi esfuerzo por crecer,
en mis ganas de crecer.

Creo en la vida,
y en la magia con la que toca
todas las cosas.

Creo en el destino y en un futuro
de recompensa para quienes afrontan
el desafío de ser fieles a sí mismos.

Creo en mí;
sobre todo creo en mí cuando caigo,
cuando no tengo fuerzas,
cuando el viento sopla
y mis velas ceden,
sigo creyendo en aguantar
y en volver con todas mis fuerzas
para seguir y seguir creyendo,
y seguir andando, y seguir viviendo.

Creo en los sentimientos
que pueden hacer de cada  día
un sol distinto y

por supuesto :

Creo en el amor y en ese modo
indescriptible de estar parado
ante la vida, en esa manera intrépida
de hacer transcurrir el tiempo,
en esa forma tan peligrosa y a la vez
tan excitante de tener
el corazón abierto.

 

La aMiSTaD eS...

Una puerta que se abre,
Una mano extendida,
Una sonrisa que te alienta,
Una mirada que te comprende,
Una lágrima que se une a tu dolor,
Una palabra que te anima,
Y una crítica que te mejora.

Un abrazo de perdón,
Un aplauso que te estimula,
Un encuentro que te regocija,
Un favor sin recompensa,
Un dar sin exigir,
Una entrega sin calcular,
Y un esperar ... sin cansancio.

 

6月22日

uNa FaBuLa CHiNa

Se cuenta que allá para el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.

Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío. Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:
- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.

 Y la hija respondió:
- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo..
Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Conciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.

Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.
Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada. Entonces, con calma el príncipe explicó:
- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles

"SI PARA VENCER, ESTUVIERA EN JUEGO TU HONESTIDAD,
PIERDE. SERÁS SIEMPRE UN VENCEDOR."

ToMaR RieSGoS

Reír es correr el riesgo de parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Acercarse a otro ser es arriesgarse a comprometerse.
Mostrar emoción es arriesgar que se te conozca.
Someter a la gente tus ideas y sueños, es ponerlos en riesgo.
Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
En toda esperanza hay el riesgo del desespero.
En todo intento, el riesgo de fracasar.
Pero los riesgos se han de tomar,
porque el mayor peligro en esta vida
es no arriesgar nada.
Porque el que nada arriesga,
nada hace...nada tiene...nada es.
Tal vez pueda ahorrar el sufrimiento y dolor,
pero a fin de cuentas, no puede aprender,
ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni vivir.
Encadenado por las certidumbres será un esclavo,
sacrificará el ser libre.
Sólo arriesgando se consagra la libertad.

6月19日

TeRNuRa

No es ternura el fuego de una pasión...
sino la suavidad de una caricia.

No es ternura el oleaje que se desborda...
sino el beso del cielo con el mar.

No es ternura la montaña que nos sobrecoge...
sino la macetica de violeta perfumando en la ventana.

No es ternura lo grandioso...
sino la delicadeza, la insignificancia, el detalle.

No es ternura lo que se da...
sino lo que se refleja y se deja traslucir.

No es ternura el sol que calcina...sino la luna que embruja
El fuego que abraza...sino el leño que se consume.

No es ternura lo que sobresale y resalta...
sino el escondite...el beso... la insinuación...

la luz y la rosa.

La ternura es eso que...vitaliza al viejo...
duerme al niño...¡y desarma al hombre!
 
La ternura parece por momentos olvidada.
Y tendriamos que revivirla pues es lo que logra que nuestros días, nuestra vida pasen de ser un mero transitar a ser inolvidables...

La ternura está en aquello que parece pequeño pero que se hace grande en el corazón.
El beso sincero, el apretón cálido de manos, el abrazo inesperado, una mirada llena de cariño que nos dice:

¡estoy aqui, puedes contar conmigo!

pocas palabras en un papel que dicen todo...

La ternura está en ser un poco fragil a veces

y dejar nuestra armadura en el placard.

En los niños vemos la ternura todos los dias...
Nos cautivan con sus expresiones sinceras,

con la caricia que llega a nosotros sin tener que hacer ningun reclamo...

En el beso, en el abrazo cortito que no puede envolvernos pero que nos hace sentir ese corazoncito muy cerca de nosotros...

Hemos crecido, somos adultos dejamos muchas cosas olvidadas o de tanto golpearnos quedaron en nuestro interior adormecidas, paralizadas, congeladas... Intentemos revivirlas...

La ternura no está en lo grande, ni en lo brillante, ni en lo que se destaca, está en lo chiquito, en lo sencillo, en esas pequeñas cosas de todos los días...

Te invito a descubrirla y si toca tu corazón  acercate a la vida revestido de ternura y graba en tu memoria las palabras:

La ternura es eso que...vitaliza al viejo...
duerme al niño...¡y desarma al hombre!

LaS CeBoLLaS

Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles y frutales y toda clase de plantas. Como todos los huertos tenía mucha frescura y alegría, por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y escuchar el canto de los pájaros.

Un buen día, empezaron a nacer unas cebollas brillantes, como el color de una mirada o el color de un bonito recuerdo, después de algunas investigaciones sobre la causa de ese resplandor, resultó que cada cebolla tenía dentro, en el corazón, una piedra preciosa, ésta tenía un topacio, la otra una aguamarina, la siguiente una esmeralda...¡una maravilla! por alguna incomprensible razón, se empezó a decir que aquello era peligroso, intolerable, inadecuado y vergonzoso... total, que las cebollas tuvieron que esconder sus piedras preciosas en capas y capas cada vez más feas, para disimular cómo eran por dentro, hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más vulgar.

Pasó entonces por allí un sabio al que le gustaba sentarse a la sombra de los árboles del huerto y que, sabía tanto, que entendía hasta el lenguaje de las cebollas, y empezó a preguntar una por una:

-¿Por qué no eres como eres por dentro?

y ellas iban respondiendo:

-Me obligaron a ser así, me fueron poniendo capas... incluso me puse algunas para que no dijeran nada...

Algunas tenían hasta diez capas y casi no se acordaban de por qué se pusieron las primeras. Al final, el sabio se puso a llorar; y, cuando la gente le vio llorando pensó que llorar ante las cebollas era propio de personas inteligentes. Por eso, aún hoy, todos siguen llorando cuando una cebolla nos abre el corazón.

6月18日

MiRaNDo LaS eSTReLLaS

Mirando las estrellas me di cuenta que en cada una de ellas existe un paraíso.
Mirándolas a ellas descubrí la infinidad de cosas que perdemos.
Ellas que están allá, tan lejos de éste mundo, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros aquí, tan llenos de momentos, nos sentimos morir cuando algo se termina.

Mirando las estrellas comprendí el valor que no damos a la vida. Cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quiénes somos.
Hoy sin pensar  vi volar una estrella en su gran mundo...
La vi volar sin rumbo y la noté perdida. Me di cuenta que a veces  no sólo en éste mundo existe soledad...  que ellas también la sienten, como cualquier persona, pero al menos siguen brillando, buscando una razón para salir de ella.
En cambio aquí, nosotros, pensamos que estar solos es el fin de la vida; y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban.

Mirando las estrellas pude ver, que la felicidad llega en cualquier momento... que todo se termina  en éste mundo,... hasta lo más hermoso,... hasta lo más molesto y doloroso.
Hoy mirando una estrella, sentí el calor aquel del amor que se fue...  Y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que se perdió algún día.
Comprendí que el amor  tiene un millón de vueltas... Que a veces nos sorprende... nos da felicidad, y a veces se transforma en lo peor que hay.

Mirando una de ellas, crecí un poquito más.
Aprendí a sonreír  y a ver la realidad.

Mirando una de ellas, pude ver la verdad:
que no sirve el Orgullo cuando existe Amistad;
que no sirve Llorar cuando un Amor se va;
que no vale la pena Aprender a Callar;
que no existen Fronteras cuando tenemos Vida
y que aprender a ¡ Vivir, es lo Mejor que Hay !

 

 

6月13日

eL TieMPo

El tiempo es muy lento para aquellos que esperan,
muy veloz para aquellos que temen,
muy largo para aquellos que sufren, 
muy corto para aquellos que se alegran,
pero para quienes aman, 
el tiempo es eternidad. 

6月11日

Si Te PieRDeS...

Si te pierdes en el camino, es porque lo estás recorriendo.

Si te pierdes en tus sueños, es porque tienes en mente un proyecto.

Si te pierdes en ti mismo, es porque te estás reconociendo.

Si te pierdes en otro, es porque estás dando todo de ti, para conocer el interior de alguien que te interesa.

Si te pierdes en tus palabras, es porque estás reacomodando tu información.

Si te pierdes en tus ideas, es porque quieres sobresalir.

Si te pierdes en tu poco o mucho conocimiento, es que estás tratando de adelantarte y ser mejor.

Si te pierdes en la soledad, es que eres lo suficientemente valiente como para afrontarla.

Si te pierdes en la gloria, es que has hecho todo lo necesario para estar ahí.

Si te pierdes en la historia, no te preocupes; seguramente has vivido una buena vida dando lo mejor de ti.

6月10日

¡NeCeSiTaBa uN aBRaZo!

Hace veinte años, yo manejaba un taxi para vivir. Lo hacía en el turno de la noche y mi taxi se convirtió en un confesionario móvil. 
Los pasajeros se subían, se sentaban atrás de mí en total anonimato, y me contaban acerca de sus vidas.  Encontré personas cuyas vidas me asombraban, me ennoblecían, me hacían reír y me deprimían. Pero ninguna me conmovió tanto como la mujer que recogí en una noche de agosto.
Respondí a una llamada de unos pequeños edificios en una tranquila parte de la ciudad. Asumí que recogería a algunos saliendo de una fiesta o a un trabajador que tenía que llegar temprano a una fábrica de la zona industrial de la ciudad. Cuando llegué a las 2:30 am el edificio estaba oscuro excepto por una luz en la ventana del primer piso. Aunque la situación se veía peligrosa, yo siempre iba hacia la puerta. Este pasajero debe ser alguien que necesita de mi ayuda, razoné para mí. Por lo tanto caminé hacia la puerta y toqué... "un minuto" respondió una voz frágil. Pude escuchar que algo era arrastrado a través del piso. Después de una larga pausa, la puerta se abrió. Una mujer pequeña de unos ochenta años se paró enfrente de mí. Llevaba puesto un vestido floreado, y un sombrero con un velo, como alguien de una película de los años 40. A su lado una pequeña maleta de nylon. El departamento se veía como si nadie hubiera vivido ahí durante muchos años.  Todos los muebles estaban cubiertos con sábanas, no había relojes en las paredes, ninguna baratija o utensilio. En la esquina estaba una caja de cartón llena de fotos y una vajilla de cristal. La señora repetía su agradecimiento por mi gentileza.
- No es nada -le dije-. Yo sólo intento tratar a mis pasajeros de la forma que me gustaría que mi mamá fuera tratada.
- Estoy segura de que es usted un buen hijo, -dijo ella-.
Cuando llegamos al taxi me dio una dirección, entonces preguntó:
- ¿Podría manejar a través del centro?
- Ese no es el camino corto -le respondí rápidamente-.
- No importa -dijo ella-. No tengo prisa, estoy camino del asilo.
 La miré por el espejo retrovisor, sus ojos estaban llorosos.
- No tengo familia -continuó- el doctor dice que no me queda mucho tiempo de vida. 
 Tranquilamente estiré mi brazo y apagué el taxímetro.
- ¿Qué ruta le gustaría que tomará? -le pregunté-.
Por las siguientes dos horas manejé a través de la ciudad. Ella me enseñó el edificio donde había trabajado como operadora de elevadores.  Manejé hacia el vecindario donde ella y su esposo habían vivido cuando ellos eran recién casados. Ella me pidió que nos detuviéramos enfrente de un almacén de muebles donde una vez hubo un salón de baile, al que ella iba a bailar cuando era joven. Otras veces me pidió que pasara lentamente enfrente de un edificio en particular o una esquina; miraba en la oscuridad, y no decía nada. Con el primer rayo de sol apareciéndose en el horizonte, ella repentinamente dijo:
- Estoy cansada, vámonos ahora.
Manejé en silencio hacia la dirección que ella me había dado. Era un edificio bajo, como una pequeña casa de convalecencia, con un camino para autos que pasaba bajo un pórtico. Dos asistentes vinieron hacia el taxi tan pronto como pudieron. Ellos debían haber estado esperándola. Yo abrí la cajuela y dejé la pequeña maleta en la puerta. La mujer estaba lista para sentarse en una silla de ruedas.
- ¿Cuánto le debo? -preguntó ella- buscando en su bolsa.
- Nada -le dije-.
- Tienes que vivir de algo -respondió-.

- Habrán otros pasajeros, -le respondí-
Casi sin pensarlo, me agaché y la abracé. Ella me sostuvo con fuerza, y dijo:
- ¡Necesitaba un abrazo!...
Apreté su mano, entonces caminé hacia la luz de la mañana. Atrás de mí una puerta se cerró, fue un sonido de una vida concluida. No recogí a ningún pasajero en ese turno, manejé sin rumbo por el resto del día. No podía hablar, ¿Qué habría pasado si a la mujer la hubiese recogido un conductor malhumorado o alguno que estuviera impaciente por terminar su turno?. ¿Qué habría pasado si me hubiera rehusado a tomar la llamada, o hubiera tocado el claxon una vez, y me hubiera ido?.
En una vista rápida, no creo que haya hecho algo más importante en mi vida. Estamos condicionados a pensar que nuestras vidas están llenas de grandes momentos, pero los grandes momentos son los que nos atrapan bellamente desprevenidos, en los que otras personas pensarán que sólo son pequeños momentos.  

Las personas tal vez no recuerden exactamente lo que tú hiciste o lo que tú dijiste... pero siempre recordarán cómo los hiciste sentir.

6月9日

UNa HiSToRia De aMoR

Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa y mientras se curaba la pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía Alzheimer y muy avanzado. Mientras acababa de vendar la herida le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.

-No -me dijo-. Ella ya no sabe quién soy.

Entonces le pregunté:

-Y si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?.

Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me respondió:

-Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella, qué fue y qué es lo que representa todavía para mí.

Mientras salía pensé:

-Esa es la clase de amor que quiero para mi vida. El verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es-.

6月8日

Que Yo No PieRDa

Que Dios no permita que yo pierda el romanticismo, aún sabiendo que las rosas no hablan...

Que yo no pierda el optimismo, aún sabiendo que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre...

Que yo no pierda la voluntad de vivir, aún sabiendo que la vida es, en muchos momentos, dolorosa...

Que yo no pierda la voluntad de tener grandes amigos; aún sabiendo que, con las vueltas del mundo, ellos se van de nuestras vidas...

Que yo no pierda la voluntad de ayudar a las personas, aún sabiendo que muchas de ellas son incapaces de ver, reconocer y retribuir, ayudar...

Que yo no pierda el equilibrio, aún sabiendo que muchas fuerzas quieran que yo caiga...

Que yo no pierda la voluntad de amar, aún sabiendo que la persona que yo más amo, pueda no sentir el mismo sentimiento por mí...

Que yo no pierda la luz y el brillo en la mirada, aún sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo, oscurecerán mis ojos...

Que yo no pierda la garra, aún sabiendo que la derrota y la pérdida son dos adversarios sumamente peligrosos...

Que yo no pierda la razón, aún sabiendo que las tentaciones de la vida son muchas y deliciosas...

Que yo no pierda el sentimiento de justicia, aún sabiendo que la perjudicada pueda ser yo...

Que yo no pierda mi abrazo fuerte, aún sabiendo que un día mis brazos estarán débiles...

Que yo no pierda la belleza y la alegría de ver, aún sabiendo que muchas lágrimas brotarán de mis ojos y correrán por mi alma...

Que yo no pierda el amor por mi familia, aún sabiendo que ella muchas veces, me exigirá esfuerzos increíbles para mantener la armonía...

Que yo no pierda la voluntad de donar este enorme amor que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas veces él será rechazado...

Que yo no pierda la voluntad de ser grande, aún sabiendo que el mundo es pequeño...

Y encima de todo...
 
Que un pequeño grano de alegría y esperanza dentro de cada uno es capaz de cambiar y transformar cualquier cosa,  pues ¡la vida es construida en los sueños y realizada en el amor!

¿De qué nos sirve vivir, sino sabemos respirar?

¿De qué nos sirve soñar, sino somos capaces de hacer realidad nuestros sueños?